Cuando la Navidad descoloca en vez de alegrar
La Navidad, con su brillo, sus reuniones y su ritmo acelerado, puede ser una época entrañable… pero también confusa y estresante, especialmente para personas mayores con deterioro cognitivo.
Lo que para muchos es sinónimo de alegría, para otros representa un desajuste en su rutina, un exceso de estímulos y, en consecuencia, una fuente de estrés navideño.
Sabemos lo importante que es adaptar estas fechas para que también quienes viven con Alzheimer, demencias u otras alteraciones de la memoria puedan disfrutarlas.
Por eso, hemos preparado este manual de adaptación navideña, con recomendaciones prácticas para que las fiestas sin confusión sean posibles.
¿Por qué la Navidad puede ser un desafío para personas con deterioro cognitivo?
Durante estas fechas, los cambios se acumulan: en la decoración, en los sonidos, en los olores, en las caras que van y vienen. Todo esto, que forma parte del espíritu navideño, puede ser fuente de desorientación y ansiedad en personas con alteraciones cognitivas.
Estímulos que pueden afectar negativamente
- Música constante o muy alta
- Luces intermitentes
- Reuniones con mucha gente desconocida
- Cambios en los horarios habituales
- Actividades no estructuradas o caóticas
Estos factores afectan especialmente a quienes necesitan rutinas estables y entornos predecibles.
Claves para una buena adaptación navideña
La adaptación cognitiva durante las fiestas no significa renunciar a la Navidad, sino transformarla en una experiencia más tranquila, significativa y accesible. Aquí te dejamos algunas claves:
1. Mantén la rutina diaria
Respetar los horarios de sueño, comida, higiene y actividades es fundamental. La rutina navideña puede incluir elementos festivos, pero sin alterar la estructura diaria.
2. Decora con moderación
Utiliza adornos sencillos y evita los elementos que parpadean o emiten sonidos. Coloca las decoraciones progresivamente y permite que la persona participe en el proceso si lo desea.
3. Reduce el ruido y las multitudes
Opta por encuentros más íntimos y controlados. Un grupo reducido permite una mejor orientación familiar y menos agitación para la persona
4. Revive recuerdos con elementos significativos
Álbumes de fotos navideñas, villancicos suaves, o recetas tradicionales ayudan a generar una conexión emocional. Estos estímulos fomentan el bienestar cognitivo y emocional.
5. Involucra a toda la familia
Explícales a los más pequeños cómo deben interactuar y adapta las actividades a las capacidades actuales de la persona con deterioro. El respeto y la empatía son clave.
Apoyo especializado para las fiestas: cuida a quien cuida
No solo cuidamos a las personas con alteraciones de la memoria, sino que también acompañamos a sus familias. En estas fechas, muchos cuidadores experimentan agotamiento emocional, dudas sobre cómo actuar y miedo a cometer errores.
Por eso, en nuestro Centro de Día en Barcelona, ofrecemos orientación, apoyo y actividades específicas para garantizar un ambiente navideño seguro, estimulante y sereno.
Una Navidad con sentido también es posible
La Navidad no tiene por qué convertirse en una fuente de estrés. Con una buena planificación, empatía y las estrategias adecuadas, es posible vivir unas fiestas sin confusión, centradas en lo verdaderamente importante: el cariño, la conexión emocional y el respeto por los ritmos de cada persona.
Te animamos a poner en práctica este manual y a contar con nuestro equipo si necesitas apoyo. Porque la Navidad también puede ser una época de paz para quienes viven con deterioro cognitivo… y para quienes les cuidan.
